APPF: La ONU alerta, los tribunales de España no garantizan los derechos de menores y mujeres. SAP. 10-12-2021, Día Internacional de los Derechos Humanos

Desde APPF, en el Día Internacional de los Derechos Humanos, queremos destacar el comunicado realizado por la Organización de Naciones Unidas (ONU) con un duro reproche al Gobierno de España y al sistema judicial español.

Expertos y expertas del Consejo de Derechos Humanos de la ONU,  entre las que se encuentra el Relator Especial sobre la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, señalan que los tribunales de España no garantizan los derechos de menores y mujeres.

Añadiendo que Gobierno de España debe hacer más, para proteger a las niñas y niños de la violencia doméstica y los abusos sexuales, garantizar que sus tribunales superen los prejuicios contra las mujeres y aplicar un enfoque centrado en los niños y de género.

Las y los menores en España están expuestos a la violencia y los abusos sexuales por un sistema judicial que no les protege de los padres abusivos, incluso en los casos con antecedentes de violencia doméstica o pruebas de maltrato y con motivos razonables para sospechar que abusan hacia las y los niños y sus madres, las decisiones judiciales a menudo favorecen a los padres varones. «A pesar de las claras directrices en sentido contrario de la Convención sobre los Derechos del Niño, los tribunales siguen determinando que el interés superior de la niña y del niño es siempre mantener el contacto con uno de sus progenitores, incluso cuando son violentos o abusivos«, afirman los y las expertas parte de lo que se conoce como los Procedimientos Especiales del Consejo de Derechos Humanos.

«Una de las causas fundamentales de este problema es la existencia de un sesgo discriminatorio contra las mujeres, que hace que su testimonio se perciba como menos creíble que el de los hombres», dijeron los expertos. «Las mujeres tienen aún menos probabilidades de ser creídas cuando denuncian la violencia física y sexual cometida por los padres contra ellas y sus hijos». Por lo que pierden la custodia de sus hijos a manos de padres maltratadores, acusadas de dificultar el contacto de los padres con sus hijas e hijos –fenómeno conocido como «alienación parental«-, estas mujeres han sido castigadas por los tribunales en lugar de conseguir la protección de su prole.

La teoría de la alienación parental, «síndrome de alienación parental» (SAP) y conceptos análogos, carecen de apoyo científico creíble y reflejan la idea de que cuando un niño o niña teme o evita a su padre o madre, más que por sus propias experiencias, se debe a la influencia del otro progenitor. Aunque teóricamente neutro en cuanto al género, el concepto de alienación parental conlleva que las madres sean acusadas regularmente en los tribunales de recurrir a la «alienación parental», según se han demostrado las investigaciones realizadas en España y las opiniones de los y las profesionales expertas que siguen el tema.

Aunque están prohibidas por la reciente legislación española, las teorías sobre la «alienación parental» parecen seguir desempeñando un papel en las decisiones judiciales en España.

Desde APPF añadimos que se introducen en los procedimientos judiciales conceptos derivados del SAP como «coordinación parental», «coordinación de parentalidad» o»parentalidad positiva» que definidos con sesgos machistas se reproducen en informes y sentencias, conllevando graves repercusiones y daños para menores y madres.

El daño a las criaturas y sus madres se reitera de forma continuada y constante en procesos judiciales largos, larguísimos, y que conllevan continuos castigos para menores y mujeres en base a los sesgos del sistema judicial. La restauración del daño en estos casos es una quimera puesto que se produce un continuo castigo por parte del propio sistema. Que se llama violencia institucional.

Las y los expertos de la ONU concluyen su nota de prensa exigiendo al Gobierno de España el deber de cumplir con su responsabilidad de garantizar que los niños, las niñas y las mujeres, puedan vivir y prosperar libres de violencia.